A Qatar con un gris Hazard

Qatar aguarda a Bélgica y a Hazard, un combo que queda lejos de ser el temible de hace unos años. La clasificación para la cita mundialista de los belgas llegó sin grandes alharacas ante la débil Estonia y en el enésimo partido discreto del madridista, antaño estrella de los belgas. Una hora duró la participación de Eden, tan intrascendente como las habituales en el Madrid. Roberto Martínez sigue confiando en él y sabe que necesita recuperarle a nivel físico, pero la tarea no es nada sencilla.

En lo que al objetivo colectivo se refiere, Bélgica abrochó el pase al Mundial pronto y sin apenas resistencia. El gol de Benteke disipó cualquier duda posible casi al inicio del encuentro. El delantero del Crystal Palace aprovechó la lesión de Lukaku para recordar al técnico que puede ser su recambio antes que Batshuyi u Origi, otros de los candidatos.

La asistencia del gol, acompañada de un error tremendo del portero estonio, fue de Carrasco, el mejor de Bélgica. Jugando como carrilero por la izquierda, empujó por la banda todo lo que no pudo hacer Hazard. Suyo fue el golazo que puso más tierra de por medio, un zurdazo que se coló por la escuadra de la portería estonia. Poco después, el futbolista del Madrid fue sustituido por su hermano Thorgan. Apenas dejó un tiro manso a las manos del portero en todo el partido.

Aún así, un tanto de Sorga tras un rechace de Courtois puso picante a unos minutos finales que acabaron siendo resueltos por Thorgan Hazard con un astuto cabezazo. Bélgica está en Qatar y Hazard no se sabe dónde. Ese es el dilema real de los belgas, sumidos en la duda que supone ver apagarse a su gran estrella.