A solo medio paso de la perfección

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El FC Barcelona ha firmado una primera vuelta que roza la perfección. 55 puntos de 57 posibles, 18 victorias y un solo empate en 19 jornadas, incluyendo un 10 de 10 fuera de casa. Así las cosas, con solo medio campeonato disputado, el Barça aventaja al segundo clasificado en 11 puntos, un Atlético de Madrid que ha firmado una primera mitad de temporada sobresaliente y que, en otros tiempos, le hubiera servido para comandar la Liga. El Real Madrid, por su parte, ocupa el tercer puesto, a la friolera de 18 puntos del equipo que amenaza seriamente su récord de 100 puntos del curso pasado.

Ni en los mejores sueños culés (ni en las peores pesadillas merengues) cabía la posibilidad de sentirse campeones a mediados de Enero. Pero más allá de la increíble ventaja cosechada (en la que se unen el mérito blaugrana y el desmérito blanco), lo que debe centrar nuestra atención es una realidad que nadie se esperaba: que el equipo de Tito Vilanova pinte aún mejor que tres de las cuatro versiones del Pep Team, quedándole aún la segunda mitad de la temporada, en la que se ganan los títulos, para convertirse en el mejor Barça nunca visto en lo que a juego y solvencia se refiere.

Para acabar de rubricar una primera vuelta casi perfecta el Barça tomó La Rosaleda, el campo de uno de los mejores equipos de la Liga y, sin duda alguna, de los que mejor juego practica. El Málaga de Manuel Pellegrini además de disfrutar de un ataque espectacular, con Isco, Joaquín, Santa Cruz, Saviola, Eliseu, Buenanotte, Seba Fernández…, es, sobre otras consideraciones, el equipo que mejor defiende de España: antes de llegar el todopoderoso Tito Team, Willy Caballero apenas había recibido 13 goles en 18 jornadas.

La primera fase del partido estuvo muy disputada, con un Málaga bastante más cerradito de lo que acostumbra, pero sin renunciar por ello a manejar la posesión tras cada recuperación, mezclando sabiamente su acostumbrado juego horizontal con cierta tendencia vertical para buscar el mayor defecto defensivo del Barça: correr hacia atrás. Pero el equilibrio duró lo que tardó el Málaga en cometer un error: Camacho cedió mal la pelota a su portero y Messi, descolgado por detrás de la línea de la zaga local, aprovechó el regalo para definir ante Caballero.

El gol rompió al Málaga. No de un modo repentino, pero sí lo resquebrajó lo suficiente para que la grieta del gol de Messi fuese creciendo a medida que Xavi marcó una bajada de ritmo en busca de maximizar la posesión. El segundo gol, a los cinco minutos de la reanudación, supuso el fin de la historia. Messi asistió al espacio a Cesc y el de Arenys definió a la perfección tras un óptimo control orientado. El tercer gol blaugrana y el de la honra boquerona sólo sirvieron para que se reivindicasen dos suplentes: Thiago y Buenanotte.

Mientras ha sumado victoria tras victoria, Vilanova ha ido introduciendo variaciones y evoluciones en el equipo. El equipo juega más volcado hacia la izquierda, donde la ascendencia de Alba llama a Iniesta, Cesc y Messi a crear continuas superioridades en ese flanco. Pero si hay que destacar dos puntos en los Tito ha mejorado lo logrado por Pep, debemos mirar a dos jugadores clave: Sergio Busquets, que hace de todo, cada día más y mejor (incluyendo anoche una maravillosa ruleta) y Cesc Fàbregas, al que Vilanova ha conseguido encajar en la ortodoxia del equipo.

Tal y como destacamos en la crónica del anterior encuentro, Cesc ya no sólo rompe líneas desde el centro, sino que ahora permuta su posición con Iniesta para aparecer por la izquierda, cerca de la línea de cal. Desde allí arrancó ayer para finiquitar la contienda con el segundo gol del partido.

El FC Barcelona se ha quedado a solo medio paso de lograr una primera vuelta perfecta. Su único “pinchazo” fue el empate a dos con el Real Madrid en el Camp Nou, un partidazo que nos ofreció el mejor duelo personal entre Lionel Messi y Cristiano Ronaldo (dos goles cada uno) y en el que hay que recordar que el Barça jugó con una defensa en cuadro: Mascherano y Adriano de centrales y Montoya de lateral derecho tras la lesión de Alves antes de la media hora.

No debe ser una obsesión, ni mucho menos, y lo aconsejable sería que en Liga no malgaste fuerzas que le vendrán muy bien para afrontar las rondas de Copa y, sobre todo, de Champions League. Pero desde luego que el Barça no debería obviar la posibilidad de lograr la machada de ganar una Liga sin perder un solo partido, un récord que en España no se ha visto más que en blanco y negro. Vilanova hace bien en ser prudente, pero lo cierto es que el Barça ya ha ganado la Liga 2012-2013. Queda por ver si es capaz de batir los 100 puntos del espectacular Real Madrid del curso pasado y cuánto tiempo tarda en perder su primer partido, si es que lo pierde…

Gracias: NdF