Debate sobre la portería de la selección española: ¿Debe de haber un cambio?

R. RIOJA

  • El rendimiento de De Gea con la Roja sigue siendo muy cuestionado.
  • Kepa y Pau López, las alternativas; y Casillas quiere volver a la selección.

David de Gea

España siempre ha sido tierra de grandes porteros. Más allá de errores puntuales (imposible olvidar el de Arconada en la final de la Eurocopa del 84 o el de Zubizarreta en el Mundial del 98), la portería de la selección siempre ha estado bien defendida. De Iribar o Zamora, pasando por Casillas o los propios Arconada y Zubi, ambos con una trayectoria espectacular, son muchísimos los guardametas de prestigio que han defendido la elástica nacional.

Con Iker, la Roja tuvo portero para más de una década. Del Mundial de 2002, en el que fue titular tras el affaire de Cañizares y su bote de colonia, a Brasil 2014, en el que su declive se puso de manifiesto, la meta española tuvo un titular al que nadie discutía.

El relevo parecía claro, y todos veían en David de Gea a un sustituto de garantías, un arquero de distintas características físicas -más alto- pero parecidos técnicamente, es decir, de salir poco y de muchos reflejos. En la Euro 2016 se produjo el relevo, no sin polémica (Del Bosque acusó a Casillas de no aceptar su suplencia), pero el cambio en la portería parecía no tener ya marcha atrás. En ese torneo, el guardameta no brilló, aunque tampoco recibió críticas. Su rendimiento en la Premier fue inmejorable (mejor portero de la temporada 2017/18 en Inglaterra) y llegó al Mundial como número 1 indiscutible.

Lo que pasó en Rusia le dejó muy tocado. Cada disparo a puerta que recibió fue gol en contra de España, y las críticas se cebaron con él. Luis Enrique reafirmó la confianza en De Gea al llegar, y nunca ha dudado del madrileño. Sin embargo, los númerosos goles encajados y la sensación de que podía hacer más en algunos de ellos han reabierto un debate que nunca llegó a cerrarse del todo.

La pregunta es clara: ¿hay alternativa a De Gea? La respuesta, parece, es un sí. Kepa Arrizabalaga, el portero más caro del mundo (80 millones pagó el Chelsea por él) apunta a principal alternativa. Es joven (24 años cumplió el mes pasado) pero tiene ya una dilatada experiencia, primero en el Athletic, ahora en la Premier. Podría continuar con una larga tradición de porteros vascos defendiendo la meta de la selección que se vio interrumpida en el siglo XXI. De la misma generación (le quedan unos meses para los 24) es Pau López, un arquero con gran personalidad y que juega en un equipo, el Betis, que tiene un estilo futbolístico muy similar al de España.

Y luego está Iker Casillas. Con 37 años, sigue siendo titular en el Oporto, y cada vez que le preguntan sobre el tema afirma que desea volver a la selección española. Son muchos los nostálgicos que creen que su talento y experiencia podrían ser muy útiles todavía a la Roja.