El España-Alemania en Vigo, la "supercopa oficiosa y amistosa" entre maestro y discípulo

Isco Alarcón

Las selecciones de España y Alemania, las dos últimas campeonas del mundo de fútbol (y las dos en la prórroga), se enfrentan este martes (Cuatro, 20.45 horas) en un amistoso con mucho en juego por el pedigrí permanente y las dinámicas actuales de ambos conjuntos. Los germanos no solo se enfrentan a la que ha sido su bestia negra en la final de la Eurocopa 2008 o en las semifinales del Mundial 2010, sino también al equipo que ha servido de modelo para los planes de un Joaquim Löw que tampoco se obsesiona porque los últimos resultados (la derrota con Argentina en un amistoso o, ya en la fase de clasificación de Francia 2016, la derrota con Polonia y el empate con Irlanda) no han sido los ideales.

España, por su parte, afronta un partido muy mediático en el marco de un contexto de cambios tras el traspié del Mundial de Brasil y con un debate, el del compromiso, iniciado por unas inoportunas declaraciones de Sergio Ramos, de plena actualidad. Que sea la actual campeona de Europa le da al choque un aire de “supercopa” mundial. Y tanto el seleccionador Vicente del Bosque como el capitán Iker Casillas, así como todos los que se han manifestado más allá del andaluz (Koke, verbigracia), han frenado el contencioso del compromiso. La gran actuación de Isco el sábado ante Bielorrusia no ha venido mal en las labores de extinción de ese fuego dialéctico. La roja, su entorno, parecen abonados a tener siempre algo más allá del césped.

Aunque Alemania domina la parcela histórica de victorias en sus 21 enfrentamientos directos (8 victorias teutonas, 6 empates, 7 españolas), España logró en los últimos tiempos equilibrar una balanza que alcanzó su punto más bajo en un amistoso en Alemania (4-1, en 2000) y comenzó a cambiar con la goleada en Palma de Mallorca (3-1, en 2003). La selección de Vicente del Bosque, que encadena 34 partidos seguidos sin conocer la derrota como local (Rumanía fue la última selección que ganó en España), nunca ha perdido uno de los ocho encuentros que hasta la fecha disputó en Vigo, bien en el estadio de Coia o bien en el de Balaídos.

Los dos equipos, con derrotas recientes en competición oficial, afrontan el amistoso con bajas en sus onces ideales, aunque España las presenta de más enjundia.  En Vigo no están los Iniesta, Cesc, Silva o Diego Costa, pero en la mayor ciudad de Galicia sí están los Callejón, Morata, Nolito o Bernat con mucho futuro. Y entre todos, joven, talentoso, resguardado por Koke y Busquets, vuelve a emerger Isco.  Por parte germana Löw no podrá contar con Bastian Schweinsteger, con el meta Manuel Neuer, con Schürrle, Özil, Reus, Hummels y Jeremy Boateng. Además, el valencianista Mustafi y el madridista Khedira son duda. “No tenemos ganas de revancha. Nos hubiera gustado jugar contra España en el último Mundial de Brasil porque es uno de los rivales más atractivos del fútbol pero no ha podido ser. Me gusta su estilo, personalmente soy un fan de su forma de jugar”, reflexiona el madridista Toni Kroos. Y su seleccionador, Joachim Löw, añade: “España ha sido la gran referente del fútbol desde 2008. Siempre me ha gustado la manera de entender el fútbol que tienen aquí, aunque nosotros no hemos intentado copiarla, sino aprender para progresar”, valora.


via: 20minutos