El único título que falta

Brasil acoge desde hoy y hasta el próximo 17 de noviembre la decimoctava edición del Mundial Sub-17, el único título que falta en las vitrinas de la Federación Española de Fútbol. Tres ciudades (Brasilia, Vitoria y Goiana) son las sedes de este atractivo campeonato que pretende dar igualdad de oportunidades, ya que participan 24 países con un reparto bastante equitativo de las plazas: cinco son para UEFA (Europa), cuatro tienen AFC (Asia), CAF (África), CONCACAF (Nortemérica, Centroamérica y Caribe) y CONMEBOL (Sudamérica) y las dos restantes son para OFC (Oceanía).

El pistoletazo de salida será hoy con un Brasil-Canadá en el que los anfitriones son claros favoritos. Se quedaron a última hora sin una de sus estrellas (Reinier), aunque tienen a Talles Magno (titular habitual en Vasco da Gama) y al peso de la historia de su lado: son, junto a EE UU, los que más veces han jugado este torneo (16) y los segundos con más títulos (3). Desde que se comenzó a disputar en 1985 sólo han faltado en 1993. Han jugado 83 partidos y ganaron 53 (el 67%). Con esos números y jugando ante su público es imposible quitarles el cartel de favoritos.

La otra gran candidata es Nigeria, la más laureada (5) y el único país con mejor porcentaje de victorias que Brasil en este torneo: ganaron el 73% de sus encuentros, 46 de 63.

Tras estos dos países asoma un pelotón de candidatas en el que está España (junto a otros países como Argentina, Francia, Holanda, Camerún o México). Levantar esta copa se ha convertido en una auténtica obsesión dentro de la Federación, puesto que al hecho de ser el único título que falta se une la decepción de haber perdido cuatro finales (en 1991 contra Ghana; en 2003 ante Brasil; en 2007 frente a Nigeria y en la última edición, la de 2017, ante Inglaterra). En lista de David Gordo, el seleccionador, duele la ausencia de Ansu Fati, aunque ilusiona ver a Pedri, futbolista que con sólo 16 años se ha convertido en pieza clave de Las Palmas en Segunda (10 partidos, tres goles y tres asistencias este curso). El canario está bien rodeado: Robert Navarro (Real Sociedad), Pino (Villarreal) o Pablo Moreno (Juventus) son algunos de los nombres destacados dentro de la gran colección de talento que tiene España. La exigencia será máxima desde el inicio: estreno contra Argentina el lunes.

África ha dominado históricamente este campeonato (siete trofeos de 16) y hasta hace poco sólo ellos podían presumir de juntar representantes en dos finales: Ghana-Nigeria en 1993 y Nigeria-Mali en 2015. Ese dominio lo rompió Europa en 2017, cuando llevó hasta la final a Inglaterra y España (victoria inglesa por 5-2). La mejor africana fue Mali (cuarta), que recibió un golpe de realidad en semifinales por parte de La Rojita (3-1). En la base del fútbol europeo cada vez se cuida más al detalle la preparación física y la alimentación de los jugadores, algo que ha conseguido reducir la superioridad física que históricamente solían tener los africanos en estas categorías.

Futuro. Este torneo ha sido siempre una oportunidad de oro para comenzar a conocer a los que dentro de unos años se convertirán en referencias dentro del fútbol profesional. Los números así lo demuestran: se han disputado 17 ediciones y en este tiempo hasta 210 futbolistas que jugaron algún minuto en el Mundial Sub-17, después jugaron también un Mundial de categoría absoluta. Destaca el ejemplo de Ronaldinho: ganó el Sub-17 en 1997 y sólo cinco años más tarde, en 2002, levantó la Copa del Mundo con Brasil en Corea y Japón. Otros ilustres como Buffon, Totti, Del Piero, Xavi, Iniesta, Torres, Figo, Marcelo o Gotze también pasaron por este atractivo torneo…