La magia de Modric ante el poderío aéreo inglés

Dos naciones marcadas por su historia y con estrellas que llegaron cuestionadas se preparan para disputarse un puesto en la final de la Copa del Mundo (sigue el partido en directo en As.com). El Mundial, de hecho, es como un buen truco de magia. Nada por aquí, nada por allá, y de repente un pañuelo se convierte en una paloma. Venía Inglaterra con dudas y sin afición porque nadie contaba con ella y ahora se ha instaurado un día a la semana para vestir almillas como las de Gareth Southgate, al que la prensa sensacionalista le ha bautizado como Southgreat. De la supuesta nada ha surgido un equipo que ha superado todos los obstáculos que se les han presentado. Croacia vive una crisis institucional y de confianza en el grupo, especialmente en Luka Modric por su estrecha relación con el ‘caso Mamic’ que descubrió la corrupción en la federación croata. Pero hoy casi nadie se acuerda de eso, ha desaparecido como el pañuelo.

Southgate recordaba en la previa que es una semifinal, que todo puede pasar, pero que para nada se ha llegado al techo de su selección. Es un truco psicológico, claro. Si el líder dice que hay más, habrá que buscar más. Pero también lanzó una idea interesante: no hace falta que nadie dé un plus. A menudo en estos partidos con dar lo suficiente, lo que se espera, ya vale para ganar. Dos ideas quizá contradictorias, que parecen decir ‘vamos a por todo’ pero también ‘ya hemos hecho más de lo esperado’.

Southgate no ha cambiado ni un ápice la preparación del partido con respeto a los otros, la rutina, dice, es lo mejor. El once será posiblemente el mismo también. Hay cosas por mejorar y jugadores que deben conectar mejor, así que seguirán intentando crear esas asociaciones tan necesarias. Especialmente en ataque. Ocho de los once tantos ingleses han llegado a balón parado, una cifra sin paragón. Pero que también tiene otra lectura: no se crea lo suficiente. Falta un poco más de Dele Alli, pero sobre todo de Sterling al que cierta prensa, ignorando su labor con y sin balón y sobre todo el hecho de que es con Kane el más temido por los defensores contrarios, disfruta criticando.

Croacia lleva dos prórrogas, Inglaterra, una, o sea, media hora de fútbol más que sus rivales, pero ha ganado dos tandas de penaltis, en ambos con el mayor ejercicio de tranquilidad de este torneo, el de Rakitic confirmando desde los once metros el pase a la siguiente ronda. A Inglaterra le pesa haber llegado solo a una final. A Croacia el recuerdo de la selección del 98. Pero solo una podrá seguir creando la ilusión de lo imposible.