Las mil y una polémicas de Sergio Ramos

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  • Sergio Ramos demuestra que no pisó a Sterling.

Sergio Ramos, con la camiseta de España.

En los últimos días, la polémica ha vuelto a salpicar a Sergio Ramos, después de que se le acusase de haberle propinado un pisotón a Raheem Sterling en el encuentro que enfrentó a España e Inglaterra en el Benito Villamarín el pasado lunes. Sobre todo ha tenido que lidiar con una fuerte presión desde Gran Bretaña, donde desde la final de la Champions League frente al Liverpool se trata de un personaje con una imagen especialmente negativa.

El capitán del Real Madrid y de la Selección, en la mañana del miércoles, ha querido desmentirlo a través de sus redes sociales, donde ha compartido un vídeo en el que se ve que dicha acción no sucedió, lo que en todo caso no ha servido para que sus críticos hayan olvidado otros episodios que le han señalado en los últimos años.

La final de Kiev

Sobre todo en Inglaterra, su figura ha sido muy criticada, después de que el Real Madrid derrotase al Liverpool en la final de Kiev. Evidentemente, la acción que menos gustó al aficionado inglés fue la lesión de Mohamed Salah, que según se ha dicho desde muchos sectores, fue provocada intencionadamente por el jugador del Real Madrid. Ramos siempre ha negado esta acusación, pero es algo que le ha venido acompañando de forma regular.

En ese mismo encuentro, los dos tremendos fallos de Loris Karius que le dieron el título al Real Madrid también fueron cargados sobre los hombros de Sergio Ramos. El central andaluz fue acusado de dar un golpe a propósito al guardameta alemán antes de los dos errores, aunque es cierto que antes Ramos recibe un empujón por parte de van Dijk que pudo resultar clave en el choque entre ambos. En cualquier caso, la final contra el Liverpool le ha dejado marcado en el entorno del fútbol inglés.

El más expulsado

Sergio Ramos es el jugador más veces expulsado de la Liga española, algo que evidentemente también sirve como argumento a los que más critican la dureza del central. El pasado mes de diciembre, en la visita del Real Madrid a San Mamés, el canterano del Sevilla superó tanto a Pablo Alfaro como Xavi Aguado, que hasta ese momento llevaban 18 expulsiones en la Primera División, dejando por el momento el registro en 19 cartulinas rojas.

En la Champions League, Ramos es el jugador más tarjeteado de la historia de la competición, ‘honor’ que alcanzó el pasado mes de marzo, cuando tras ver la amarilla ante el PSG llegó a las 37 y adelantó a Paul Scholes, exjugador del Manchester United. Desde entonces ha visto dos amarillas más, así que en este momento el registro está en 39.

La presunta oferta del Manchester United

Las renovaciones de Sergio Ramos también han hecho bastante ruido, especialmente la del verano de 2015, cuando el andaluz llegó a filtrar que se marchaba de forma ‘irreversible’ del conjunto blanco. Posteriormente se ha asegurado que esa actitud fue una maniobra del entorno del jugador para lograr un aumento de sueldo, algo que no ha sido desmentido ni afirmado por ninguna de las partes.

Como medida de presión, se llegó a hablar de una poderosa oferta del Manchester United para llevárselo a Old Trafford, algo que, según palabras del presidente blanco Florentino Pérez, nunca llegó a las oficinas del Santiago Bernabéu. Al final Ramos renovó y todo quedó en el olvido, pero es cierto que el capitán tensó mucho la cuerda durante aquel verano.

Las visitas al Sánchez Pizjuán

Las visitas de Sergio Ramos al Ramón Sánchez Pizjuán también han traído cola. “A Rakitic y a Dani Alves se les recibe como dioses y conmigo se acuerdan de mi madre”, afirmó el defensa, refiriéndose principalmente a los Biris, que desde que saliera al Real Madrid le han recibido con insultos, algo que no ha gustado en absoluto al camero, como ha dejado claro delante de los micrófonos pero también dentro del terreno de juego.

Especialmente polémica fue la visita del Real Madrid al feudo sevillista en enero de 2017, cuando Sergio Ramos, después de marcar enfrente de los Biris, se llevó las manos a las orejas y señaló su número, algo que provocó un tremendo enfado, en ese fondo especialmente, pero también en todo el estadio, a pesar de que después de ese gesto le pidiese perdón a los que no estaban detrás de la portería del Sevilla.