Lusail: el estadio de la final del Mundial 2022 incluirá una ciudad

Una ciudad. Eso es lo que construirá Qatar para dar cobijo al estadio de Lusail, el escogido para albergar el partido inaugural y la final del Mundial de 2022. De la nada, el gobierno qatarí levantará una urbe de 38 kilómetros cuadrados que rodearán al moderno recinto mundialista, cuyo diseño fue anunciado ayer en una multitudinaria gala celebrada en Lusail Marina y a la que acudió el Emir de Qatar, Tamim Bin Hamad Al Thani.

La nueva ciudad, del mismo nombre que el estadio, podrá llegar a alojar a 270.000 residentes, contará con 35 hoteles, cuatro hospitales, 37 centros de salud, escuelas, mezquitas, centros deportivos, centros comerciales y lugares de entretenimiento. También tendrá un puerto con 1.200 plazas y un campo de golf. El 55% del uso será residencial, el 24% para huéspedes, el 16% para oficinas y el 5% para ocio.

El estadio de Lusail en sí, de un tono dorado en el exterior y con muchas cavidades por las que deja pasar la luz, tiene como diseñador al prestigioso arquitecto Norman Foster. La construcción corre a cargo de las compañías HBK y China Railway. Está inspirado en la cultura qatarí y en la tradición de los antiguos artesanos que elaboraban faroles ‘fanar’. El juego de luces y sombras que genera es muy utilizado en museos y galerías de arte árabes.

El recinto se encuentra a 15 kilómetros al norte de Doha y conectará con el centro de la ciudad a través de trenes y tranvías. Desde 2007, en esta misma zona se celebra el Gran Premio de Motociclismo de Qatar en el circuito de Lusail. Tendrá instalado el sistema de aire acondicionado y una vez concluya el Mundial será transformado en un espacio comunitario que incluirá colegios, tiendas, cafés y hospitales.