Miroslav Klose podría protagonizar un caso histórico

Miroslav Klose podría protagonizar un caso histórico si Alemania logra vencer a Francia en su partido de cuartos de final del mundial de Brasil 2014 que se disputará mañana en Maracaná, ya que habría logrado estar presente en seis de las últimas siete semifinales de grandes torneos disputados por Alemania. El incombustible Miroslav Klose llegó a Brasil con el claro objetivo de igualar a Ronaldo como máximo goleador en la historia de la Copa del Mundo. Cumplido el reto, su ambición le pide más y no se conforma con la gloria que sus goles ya le han aportado en el plano individual.

La trayectoria del delantero de la Lazio en los últimos años ha sido de una regularidad asombrosa, aunque es cierto que nunca ha podido ser refrendada con la conquista de un gran campeonato a nivel de selección. Miroslav Klose puede protagonizar un caso insólito si su selección elimina a Francia mañana, ya que habría estado presente en todas las semifinales de Eurocopas o mundiales disputadas desde entonces excepto en la de 2004. Si miramos al pasado hay que remontarse al mundial de Japón/Corea de 2002 para ver al primer gran Klose. Alemania llegaba al campeonato con uno de sus peores equipos a nivel de nombres de las últimas décadas. Se encontraba en un periodo de transición tras los fracasos de Francia 1998 y la Eurocopa 2000.

Allí, Miroslav Klose abanderó el timón en ataque para marcar sus primeros goles en una cita mundialista; Alemania terminó siendo subcampeona, solo superada por la intocable Brasil de Ronaldo. Más tarde llegó el paréntesis de la Eurocopa 2004, único campeonato en el que el delantero y su selección no llegaron a semifinales (ni siquiera superaron la primera fase). 2006 fue un año especial para Klose ya que el campeonato del mundo se celebraba en su país. A las órdenes de Jurgen Klinsmann Alemania lo hizo todo para jugar la final, pero en la prórroga del penúltimo encuentro Italia le ganó la partida. Fue un duro golpe para el incansable Klose, pero no terminarían ahí sus legendarias incursiones en las últimas rondas de los grandes campeonatos. Pero muy a su pesar, Klose tendría que sufrir la aparición de su gran bestia negra, la selección española. Porque España evitó que Klose pudiera coronarse en la final de la Eurocopa 2008; en Viena Fernando Torres le ganó la partida.