Mundial de Sudáfrica

Howard Webb revela en su libro autobiográfico ‘The man in the middle’ lo mal que lo pasó arbitrando la final del Mundial 2010 entre España y Holanda. En concreto, habla de la patada de De Jong a Xabi Alonso que sancionó solamente con una tarjeta amarilla pese a que era una roja muy clara.

“Xabi Alonso cabeceó un balón hacia David Villa y De Jong chocó contra él. En ese momento, yo estaba justo detrás de Alonso, a diez yardas, por lo que no vi el punto exacto de impacto. Yo sabía que había sido una entrada a destiempo, contundente y merecedora de sanción. Ninguno de mis ayudantes me dijo nada por el pinganillo por lo que mostré una amarilla por aquello que vi con mis ojos. Con la mano en el corazón, nunca se me pasó por la cabeza que era roja. Estaba convencido de que era tarjeta amarilla”, afirmó.

“Cuando saqué la amarilla vi una furiosa reacción de los españoles, tanto dentro como fuera del campo. Yo pensaba que estaban cabreados por la dureza física que estaban mostrando los holandeses. Incluso pensé que era porque no había aplicado la ley de la ventaja en el cabezazo de Xabi hacia Villa”, comentó.

“No fue hasta el medio tiempo cuando me di cuenta de que a entrada de De Jong podía haber sido roja. Me sentí muy fastidiado. Creí que había fallado en una final de un Mundial. ¡Qué puta pesadilla! Volví al campo con la cabeza dándome golpes y el corazón palpitando fuerte”, aseguró.