Rebic: le pretende el Bayern y no quiso la camiseta de Messi

Ante Rebic (Split, 1993) se ha convertido en la gran revelación de Croacia en este Mundial. Llegó al torneo sin un puesto garantizado en el once y ha terminado por convertirse en uno de los tres futbolistas más decisivos junto a Modric y Rakitic. Dalic le recuperó para la selección (fue al Mundial de 2014 pero Cacic le dejó fuera de la Eurocopa 2016) y ha rendido muy por encima de lo que se esperaba.

Fue un talento precoz y en el Hadjuk Split aún debe haber dirigentes maldiciendo por la decisión que tomaron cuando Rebic era cadete. Entonces le rechazaron y fichó por el RNK Split, equipo con el que debutó en Primera con sólo 18 años. No tardó en destacar y despertó el interés de la Fiorentina, que le fichó en 2013 por 4,5 millones de euros. Sin embargo en el club italiano no cuajó ni tampoco en sus cesiones en el Leizpig y el Hellas Verona. Cuando parecía otro caso de promesa que no cumplió las expectativas, encontró su lugar en el Eintracht con Niko Kovac como entrenador. Allí recuperó su mejor nivel y llevó al equipo de Frankfurt a ganar la Copa este curso (marcó dos goles en la final ante el Bayern). El Eintracht hizo efectiva la cláusula de compra de su cesión (sólo dos millones) y ahora Kovac quiere llevárselo al Bayern: en Alemania hablan de un traspaso de 40 millones de euros.

En el Mundial lleva un gol y dos penaltis provocados. Además, sorprendió con sus declaraciones tras el partido ante Argentina: “Iba a pedirle la camiseta a Messi para un amigo, pero me sorprendió tan negativamente el comportamiento de Argentina que decidí no hacerlo…”