Reyno desierto de fútbol

osasuna madrid

Para el Real Madrid acudir a Pamplona es como ir al dentista: hay que ir, pero no es plato de gusto. Y no lo es porque no suele pasarlo bien en el Reyno de Navarra: puede que se lleve los tres puntos, pero también que salga a la luz algún problema que otro. Ayer no fue una excepción aunque la historia no fue la misma de otras ocasiones, cuando Osasuna le apretaba lo suficiente como para sacarle las vergüenzas. En esta ocasión tampoco el Madrid hizo méritos para llevarse la victoria en un partido ciertamente mediocre en el que ambos equipos propusieron una batalla alejada de un mínimo exigible de calidad. El empate a cero final le sirve a Osasuna para abandonar virtualmente la última plaza de la clasificación, mientras que para el equipo blanco es un paso más para aumentar la ya excesiva distancia con el Barcelona.

Los titulares hablan de la ausencia por sanción de Cristiano Ronaldo o de un gol mal anulado a Callejón, pero ninguna de estas cuestiones parece válida para justificar el empate y el mal partido del Madrid en Pamplona. El gol de Callejón lo veo bien anulado ya que, si el futbolista está adelantado con una parte del cuerpo con la que puede rematar legalmente, el fuera de juego está bien señalado. Por otra parte es evidente que la falta de su mejor jugador ha de afectar, pero un equipo con Modric, Higuaín, Di María, Khedira o Xabi Alonso puede ganar perfectamente en muchos campos de España, entre ellos El Reyno de Navarra. Había más ausencias destacadas, como las de Sergio Ramos o Pepe, aunque la defensa, formada por Albiol y Varane en su eje, hizo un partido correcto, aunque sí se notó en la salida de balón la ausencia de sus centrales titulares.

Mourinho dejó el toque y la pausa en el banquillo al no sacar hasta la segunda parte a Benzema y Özil, y alineó en su lugar el ataque directo y la transición rápida con Callejón, Di María, Higuaín y Khedira más adelantado, dejando a Modric cerca de Xabi Alonso. No le funcionó: raramente supo imponerse a un Osasuna que llevó la discusión a su terreno y no permitió que el Real Madrid disparase entre los tres palos hasta el minuto 93.

Nada funcionaba: Higuaín apenas tuvo balones, Callejón ya no ejerce ese efecto sorpresa del pasado año, Di María no tuvo la chispa de otras veces, Khedira hacía lo que podía, Modric sólo aportó algo de claridad a cuentagotas y Xabi Alonso no puede hacerlo todo él solo. Por su parte, poco o nada aportaban Arbeloa y Coentrao desde los laterales. Sólo algún disparo lejano, algún error del meta Andrés Fernández, presuntamente pretendido por el Madrid, y una clara de Coentrao otorgaron al equipo blanco alguna oportunidad de adelantarse en el marcador. Tampoco Osasuna inquietó apenas a Casillas: como antes decía, un partido para olvidar.

En el minuto 57, Mourinho dio entrada a Benzema y Kaká por Di María e Higuaín, pero el efecto buscado no fue hallado. Diez minutos después entraría Özil por Modric y sólo coincidiría unos minutos con Kaká, y es que el brasileño fue expulsado por doble amarilla por una acción absurda, entorpeciendo el saque de una falta. El brasileño no resultaba expulsado desde su ya lejana etapa en el Sao Paulo. Nada salía bien hoy para los de Mourinho. Osasuna, mientras, hacía su partido, consciente de que las aguas revueltas podrían significar su mejor ganancia. Sin embargo, su juego aéreo fue bien solventado por Varane y Albiol, aunque a este último se le notase ciertamente nervioso.

Justo reparto de puntos ya que ninguno hizo méritos suficientes para llevarse la victoria. Punto que le sirve más a Osasuna en su objetivo de alcanzar la permanencia que al Madrid en su realmente complicada persecución al Barcelona. Mucho tendrían que pinchar los de Vilanova. Demasiado. La Copa y la Champions centrarán las atenciones madridistas, pero la obligación es no descuidar la liga y no creo que lo hayan hecho hoy, aunque la excesiva distancia con el líder sí que puede pesar en la motivación, y ojo con que Atlético y Málaga no pongan en entredicho el acceso directo a la Champions. Y que no demoren demasiado la renovación de Cristiano.

Foto | Real Madrid

Gracias: NdF