Socorrista Griezmann

Ni la vuelta al emblemático campo del Estrasburgo hizo reaccionar a Francia, una selección abocada en el resultadismo de Deschamps que le dio el Mundial de 2018 y que no parece evolucionar su fútbol hacia una tendencia ganadora. Tras el aviso de la Eurocopa y a poco más de un año para el Mundial de Catar, la actual campeona del mundo sigue sin carburar. Hoy, empató a uno ante una Bosnia muy competitiva en un partido en el que Koundé vio la roja en la segunda parte por una durísima entrada sobre Kolasinac. Dzeko adelantó a los visitantes y Griezmann, con fortuna, empató antes del descanso.

El once de Francia poco o nada tenía que ver con el que cayó eliminada ante Suiza en la Eurocopa. Varias caras nuevas, aires de nuevas generaciones y, sobre todo, un equipo plagado de talento en todas las líneas del campo. En defensa, Koundé fue la gran novedad en el lateral derecho; en el centro del campo, Pogba hizo de eje, Lemar salió como interior izquierdo en el rombo y Veretout debutó con la selección francesa. En ataque, Deschamps volvió a confiar en Benzema, Griezmann y Mbappé, ahora más si cabe tras no haber convocado a Giroud para los compromisos de septiembre.

Dio la sensación de que Francia seguía teniendo pesadillas con la Eurocopa. El combinado nacional francés realizó una primera parte bastante espesa ante una Bosnia guerrera que defendió con cinco defensas y compitió de maravilla durante los primeros 45 minutos. La lentitud en la circulación de balón de los galos, unido a la falta de profundidad en bandas, sobre todo por la posición de Koundé, que es central y no lateral, provocaron que los de Deschamps no tuvieran claridad en los metros finales.

A expensas de un remate de Mbappé al poste, la sensación en Estrasburgo es que el gol bosnio podía llegar antes que el gol francés. Y así sucedió. Dzeko, un delantero que parece que tiene 7 vidas y sigue rindiendo en pleno 2021, aprovechó un error de Lemar en salida de balón para batir a Lloris con un remate con la izquierda de media distancia. Sin embargo, todo el peligro que no había tenido Francia durante 40 minutos se compensó inmediatamente. Griezmann, recién fichado por el Atlético, marcó de forma poco ortodoxa tras anotar con la espalda un centro de Mbappé de córner y puso las tablas en el marcador antes del descanso.

Si la primera parte había sido un cúmulo de infortunios para Francia, la segunda mitad arrancó con otra mala noticia. Koundé, muy perdido de lateral derecho, impactó con el tobillo de Kolasinac en una entrada que llevaba una intensidad desmedida. El árbitro, tras haberle sacado amarilla inicialmente, fue al monitor del VAR y expulsó directamente al jugador del Sevilla. Con uno menos, Francia tuvo que replegarse y la sensación de Bosnia es que estaba encantada con el empate pese a tener superioridad numérica. En una segunda mitad sin prácticamente ocasiones, ambos equipos firmaron el armisticio en Estrasburgo.