Tagged: a-dinamita-bajo

Jugadores que ya no importan: Anselmo Robbiati

Giuseppina, Luigi y Maria Grazia. Madre, padre y hermana trabajando en el Bar Derby, que respira los colores del Inter y además de bar les sirve de estanco a los del pueblo. El pelo cortito, simple cepillo, entre un mar de crines exhuberantes y barbas embellecidas al milímetro. ¿El apodo? por un secundario en una serie yanqui que ya nadie recuerda. Todo era vulgar en Anselmo Robbiati hasta que la pelota rodaba para rozarle la izquierda. Después el quiebro seco, la esquiva lánguida y la manía por la parábola hacia las esquinas iluminaban a aquel zurdo cerrado que desatascaba la tarde en el Artemio Franchi cuando a Batistuta y Rui Costa se les apagaban las luces. A ‘Spadino’ le gustaba a lo Sabas; entrar con el reloj en marcha y la dinamita bajo el brazo. Arrancar con el apellido a la espalda y rematar beatificado. Cuando la Fiorentina anunciaba Nintendo en el pecho tuvo un suplente que jugaba en modo arcade. Uno de esos jugadores que ya no importan.

Gracias: Diarios de futbol