Una última prueba para la España de Luis Enrique de cara al Mundial de Catar

La extraña fecha en la que se disputa el Mundial de 2022, en mitad de la temporada en los meses de noviembre y diciembre en Catar, hace que el último amistoso de preparación de la selección española para la cita sea este domingo (20.45 horas), casi ocho meses antes de que el torneo dé comienzo. Islandia en el estadio de Riazor será el rival en un partido más complicado de lo que parece ante una selección correosa frente a la que Luis Enrique podrá hacer sus últimas pruebas en medio de las dudas sobre qué pasará con su futuro tras la cita mundialista.

El proyecto de Luis Enrique ya tiene unos sólidos pilares. Unai Simón es el portero, Busquets el líder en el medio, Pedri la estrella en el centro del campo, Ferran Torres el goleador y son muchos los jugadores indiscutibles y plenamente integrados: desde César Azpilicueta a Eric García, Pau Torres o Laporte, pasando por veteranos como Jordi Alba o Álvaro Morata y jóvenes como Dani Olmo o Gavi. Y todo ello en espera de Ansu Fati, que precisamente ayer volvió a los entrenamientos.

El seleccionador no quiere debates sobre su futuro. “Si las cosas no salen en el Mundial, me iré y no pasa nada”, dijo el asturiano la semana pasada ante los rumores en relación a su futuro. Aunque ya este lunes, se le notó algo cansado con el tema y lo quiso zanjar: “Es repetirse, lo he explicado de tantas maneras… En Catar estaré con España y lo que pueda venir, ya veremos. En Catar seguro. No hay cargo que me apetezca más que representar al equipo nacional en Catar”, explicó el técnico. “Estoy encantado donde estoy, en el sitio que quiero estar. No hay mucho más que añadir”, añadió Lucho.

Pero mientras el debate sobre su futuro sigue su curso, su idea de juego ha calado en el equipo español y los resultados acompañan: semifinales en una Eurocopa en la que el equipo fue de menos a más y cayó ante Italia –siendo superior, además, y en los penaltis–, final en la Liga de Naciones con una apretadísima derrota ante la poderosa Francia en el partido decisivo y el billete para Catar en el bolsillo cuando otras grandes selecciones aún luchan para lograrlo o, como Italia, se han quedado incluso fuera.

Con tanto tiempo para que comience el Mundial, a Lucho solo le queda acoplar un poco más el bloque y que los jugadores se sigan sintiendo cómodos y protagonistas en el campo. Ante Islandia, de nuevo se encontrará ante un bloque férreo y una defensa bien plantada, los planteamientos que tanto le cuesta superar. Arriba, Gilfy Sigurdsson, extremo del Everton, y Jón Dadi Bödvarsson, atacante del Bolton, son los grandes peligros de los nórdicos.

Eso sí, a Luis Enrique no le preocupan los goles recibidos y las ocasiones que le crean los rivales, siendo el partido ante Albania el último ejemplo. “Si hay un problema defensivo no es de un jugador en particular o de una línea, es de todos los que juegan y del entrenador, pero si pretendemos que los rivales no nos hagan daño es imposible. Si se miran las estadísticas somos de las selecciones a las que menos peligro generan”.

Ante Islandia se esperan rotaciones y pocos de los futbolistas que jugaron ante la selección albanesa repetirán. Unai Simón volverá a la portería, Hugo Guillamón podría estrenarse con los mayores (si no contamos aquel amistoso en el que la sub-21 jugó ante Lituania como si fuera la absoluta por la Covid de Sergio Busquets), habrá reparto de minutos en los dos laterales, Dani Olmo volverá al once tras ser decisivo de nuevo el sábado y Ferran Torres, Álvaro Morata y Pedri parece que serán los únicos que volverán a jugar de inicio. “No me veo como líder de nada. El grupo depende de que estemos todos unidos y rememos en la misma dirección”, aseguró el jugador canario del Barça en la rueda de prensa. Pero sus actuaciones en el campo y la confianza de Luis Enrique no parecen decir lo mismo.