Valdés abre la caja de los truenos

En el fútbol se dan situaciones muy curiosas. Mientras a lo largo de la temporada en el Real Madrid se está escenificando una guerra permanente de trincheras, en el Barcelona se vende una paz institucional. Un proyecto modélico en contraste con otro que hace aguas por varias vías. Ya todo el mundo daba por campeón de Liga a los Tito Vilanova y se les auguraba un final dramático a los de Mourinho.

 

Sin embargo, en apenas una semana las críticas y teorías han variado sensiblemente. Y todo por lo siguiente: el Barcelona perdió el sábado su primer partido de la Liga en Anoeta (3-2) y el Madrid hizo su mejor encuentro de la temporada ante el Valencia (0-5). Y en medio, la renuncia de Víctor Valdés a seguir defendiendo la portería azulgrana a partir de julio de 2014. Una noticia sorprendente y difícil de calibrar. Esta decisión supone una ruptura brutal. Algo inesperado. Se trata del primer jugador que abandona por decisión propia un proyecto ganador. Mientras muchos quieren jugar en este Barcelona él prefiere hacer las maletas.

Una decisión desvelada en un momento extraño. Los azulgrana no estarán nada contentos con este escenario porque pueden ver un motivo de desestabilización. Casualidades o no, después del anuncio de su marcha, con un año y medio de contrato por delante, ha llegado la primera derrota azulgrana y la resurrección del Madrid. ¿Casualidad? ¿Simple coincidencia ? La realidad es que el Barcelona tiene que plantearse qué hace con su portero. ¿Venderlo en el próximo verano? ¿Fichar ahora un portero para que se adapte a un club complejo por la responsabilidad? ¿Poner a Pinto? ¿Le afectará a Valdés esta situación ? ¿Y a Valdés? Demasiadas preguntas sin respuestas cuando se acerca el momento clave de la temporada.
Veremos si Valdés ha acertado con hacer pública su marcha. Cuestión de tiempo.

gracias: laenergiadelaroja