Agarrados a Cristiano

El empate basta a Portugal para pasar a los octavos. Irán se clasificará ganando, sólo le serviría una igualada si España pierde de más de un gol contra Marruecos (sigue el partido en directo en As.com). Ambos contendientes miran de reojo lo que ocurra en Kaliningrado y a la hora del partido ya se sabrá si el primero de grupo se enfrenta a la anfitriona Rusia o la rocosa Uruguay.

Superado en el juego tanto por España como por Marruecos, Cristiano Ronaldo equilibra la balanza de Portugal. Dice su técnico Fernando Santos que no hay Cristianodependencia. Es más que eso: sin el atacante del Real Madrid Portugal estaría ya con seguridad eliminada. Cuatro goles suma, todos los de su selección. Superado ayer en la tabla de anotadores por Kane, seguro que CR7 intentará igualar o superar al inglés contra un rival que parece más propicio de lo que es en realidad. Sólo ha recibido un gol Irán, el de Costa, y fue de rebote. Resistir es el arma de un equipo que se acula sin sonrojos y maneja el otro fútbol en busca del minuto 90.

Cristiano ya le marcó un gol mundialista a Irán, en Alemania 2006. En el banquillo persa se sentará un portugués que conoce bien al futbolista de Funchal, Carlos Queiroz, pues le ha entrenado en la selección ibérica, entre 2008 y 2010. La voracidad de CR7, metido en el papel de delantero centro como no lo ha hecho otras veces durante su carrera, es un seguro contra cualquier defensa, por muy férreas y organizada que sea.

Irán se preocupará de la estrella rival sin cambiar de plan aunque necesite la victoria. Esperar al enemigo y ver si llueve un gol (el que le hizo a Marruecos fue en propia puerta de Bouhaddouz y ante España marcó uno que fue anulado por el VAR) que consume el milagro de los octavos. Con Cristiano enfrente, por muy insegura y falta de fútbol que ande Portugal, las probabilidades de una gesta persa disminuyen exponencialmente.