Bielsa acapara los elegios a Chile

Tras la inesperada derrota de la Selección ante Suiza, rápidamente todo el país se preocupó por abrir el programa del Mundial y ver cuándo y contra quién se jugaría La Roja el pase a los octavos de final. En el calendario, primero aparecía Honduras, pero quien realmente preocupaba era el rival del tercer encuentro, Chile, un excelente equipo que dirigía el nunca desapercibido Marcelo Bielsa, el Loco.

El técnico argentino es uno de esos hombres cuyas extravagancias, lejos de parecer inoportunas y molestas, siempre le han dado un aire de misticidad que han acrecentado su imagen de gran entrenador. La federación chilena le contrató en 2007 por tres años con la esperanza de volver a un Mundial, en el que no participaba desde Francia 98. Chile quedó segunda en las eliminatorias sudamericanas, sólo un punto por detrás de Brasil, y desplegó un vistoso fútbol coral que indudablemente llevaba el sello de Bielsa.

Alexis, Bravo, Vidal, Isla y Suazo eran los jugadores más importantes de aquel equipo, pero tras el primer encuentro de la selección chilena en Sudáfrica, ante Honduras, la gran parte de los elogios fueron para Bielsa y su apuesta por la juventud (sacó el once más joven de la historia de Chile en un Mundial). “El Loco le ha dado a Chile un aire de competitividad del que carecía años atrás”, narró Olé tras la primera victoria mundialista chilena en 48 años. Por suerte, en su libreta no venía cómo parar a Villa…