El adiós del ángel blanco que llevó al Madrid y a la Roja a lo más alto

La retirada de Iker Casillas supone despedirse de uno de los jugadores más destacados de la historia del fútbol español. El que fuera portero del Real Madrid y la selección española de fútbol lo ha conquistado todo a nivel deportivo, pero también se ha ganado el respeto de compañeros y rivales durante una impecable trayectoria de más de 20 años bajo los palos.

El nombre de Casillas comenzó a resonar entre los aficionados del Real Madrid en 1999, cuando irrumpió en el primer equipo blanco siendo aún un estudiante de instituto. No obstante, con el paso del tiempo se erigió en el líder de una generación que hizo historia hasta llegar a capitanear al conjunto blanco entre 2010 y 2015, año en el que abandonó el club con tres Champions, cinco Ligas, dos Intercontinentales y otras tantas Copas del Rey, entre otros títulos, en su curriculum. Además, por supuesto, de actuaciones memorables en partidos clave, como sus paradas en la final de la Champions de Glasgow. tras la lesión del portero titular César Sánchez.

No en vano Casillas es el segundo jugador que más ha disputado con la camiseta del Madrid, con 725 apariciones, solo por detrás de otro icono madridista como Raúl González Blanco.

La trayectoria de Casillas también incluye un largo capítulo como líder de la selección nacional, con la que debutó en el año 2000 y ganó una Copa del Mundo y dos Eurocopas. La responsabilidad de portar el brazalete de capitán recayó en él en 2010 y se retiró como internacional en 2016 siendo el jugador con más partidos de la historia de la Roja. Para el recuerdo quedan imágenes imborrables como la parada a Robben en la final del Mundial de Sudáfrica.

A sus éxitos se sumaron innumerables reconocimientos como mejor guardameta y la consideración de ser el mejor portero del mundo durante años, pese a coincidir durante toda su carrera con otros porteros legendarios como Gianluigi Buffon.

La carrera de Casillas dio un giro en 2015, cuando anunció su salida del Real Madrid para fichar por el Oporto, club en el que se hizo con la titularidad y se ganó el cariño de sus aficionados.

El gran revés en la vida de Casillas llegó el 1 de mayo de 2019, tras sufrir un infarto durante un entrenamiento del equipo portugués. Aquel incidente supuso un punto de inflexión para el madrileño.

El estado de salud de Casillas sacudió el mundo del fútbol y, pese a que se recuperó, los médicos le desaconsejaron que retomara su carrera y no ha vuelto a vestirse de corto desde entonces.

Durante su recuperación formó parte del cuerpo técnico del Oporto, pues quería seguir ligado al fútbol. Prueba de ello es que hace solo unos meses incluso se lanzó a la carrera de las elecciones a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) contra Luis Rubiales, aunque finalmente retiró su candidatura porque el adelanto de los comicios no le daba tiempo de prepararse como creía oportuno.

El propio Casillas confirmó en su carta de despedida que su anuncio “no es un punto y final, el viaje no acaba aquí” y de hecho todo apunta a que su plan es volver al Real Madrid como asesor de Florentino Pérez.