Golpe en la mesa de España para ponerse a un paso de la medalla: los de Santi Denia golearon a Japón (0-3) en su mejor partido hasta la fecha en el torneo olímpico en París 2024 para meterse en semifinales, en las que se medirá a Marruecos, y despejar todas las dudas.
Desde el principio se vio a una España concentrada, con ganas de mimar la pelota y hacer un buen fútbol. Ese plan tuvo premio muy pronto: a los 11 minutos, la selección olímpica ya iba por delante en el marcador gracias a una genialidad de Fermín López, que agarró el cuero en la medialuna y batió a Kokubo con un buen disparo cruzado.
Muy pronto amenazaron con el segundo los de Santi Denia. Una gran jugada por la izquierda terminó con el esférico paseándose por la meta nipona y con Abel Ruiz a punto de conectar el disparo. El rechace le cayó a Fermín López, que lo estrelló en una zaga con la lengua fuera para evitar que los españoles se alejasen en el marcador.
Con el paso de los minutos, España perdió presencia en ataque y se vio obligada a lucirse en defensa. Lo consiguió: cerró muy bien los espacios, vigiló su espalda con suma atención y cortó todas las acciones de peligro que intentó Japón. Así fue hasta que los nipones rompieron el choque al borde del descanso.
Hosoya recibió de espaldas en el interior del área española, aguantó bien a Pau Cubarsí a su espalda y se giró para clavarla en la red con un gran disparo, inapelable para Arnau Tenas. El tanto quedó en nada, porque fue anulado por un fuera de juego milimétrico, aunque ya le había dado alas a una Japón que se marchó a los vestuarios habiendo rozado el empate con un testarazo al palo de Yamada.
El paso por los vestuarios le dio a España otro aire. Salió con energías renovadas y con mucha mala intención en busca del segundo, pues nada más arrancar avisó Fermín con un disparo lejano que tuvo que despejar Kokubo a córner.
No quedó ahí el recital del centrocampista del Barça, que quiso regalarle el segundo a Baena con un pase que rompió todas las líneas defensivas de Japón, pero el del Villarreal cruzó el disparo demasiado y se marchó fuera. España siguió insistiendo sin acierto, y eso le dio la oportunidad a los nipones de replicar: dos ascensos por la banda izquierda, con sendos centros al corazón del área, pusieron en jaque a la defensa española, que resolvió bien para seguir por delante en el marcador.
Y cuando más igualado parecía estar el partido, apareció de nuevo el de El Campillo con otro remate prodigioso: desde el saque de esquina, recibió el balón en la medialuna y se sacó un zapatazo potentísimo que el meta nipón no pudo rechazar. A cinco del final, España sentenció el partido. Esta vez fue Abel Ruiz, que empujó a la red un balón suelto en el área pequeña tras un saque de esquina que despejó mal Japón. La selección ya está en semifinales, a un paso de las medallas.
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