Iniesta afina la vuvuzela

A tres días del debut de España ante Suiza, Andrés Iniesta monopoliza toda la atención de la Selección española en la concentración de Potchefstroom. La recuperación de su dolencia muscular, que le obligó a pedir el cambio antes del descanso en el amistoso ante Polonia, va por buen camino y sus sensaciones son las mejores. Se siente en condiciones para ser de la partida en el debut de La Roja en el Mundial ante Suiza.

Aquel día, Iniesta ofreció dos entrevistas a las televisiones con derechos. Atendió a Los Manolos, como se conocía por aquel entonces a Deportes Cuatro. Manu Carreño y Manolo Lama le preguntaron si estaba para jugar y Andrés contestó: “No es cuestión de arriesgar. El seleccionador y yo hablamos todos los días de cómo van evolucionando las molestias y las sensaciones son cada vez mejores. Si me siento bien, ¿por qué no jugar?”.

En Canal Plus Liga la pregunta y la respuesta fue la misma. Pero Andrés no dejó dudas de que iba a ser de la partida ante Suiza. Cuando le preguntaron si era una papeleta para Del Bosque alinearle o no de titular, Iniesta contestó: “La papeleta es estar bien y encontrarme en condiciones de jugar”.

Tanta preocupación con Iniesta venía porque durante las dos campañas anteriores se había perdido bastantes partidos por sendas lesiones musculares. Pero lo que sintió en el último encuentro de preparación antes del debut, el amistoso ante Polonia celebrado en la Nueva Condomina el 8 de junio, no guardaba ninguna relación con las dolencias que había sufrido en el Barcelona.

Días antes del debut en un Mundial, el nerviosismo aumenta entre los jugadores, los técnicos y los enviados especiales buscan temas para sus crónicas diarias. La duda de Iniesta ocupaba las páginas de los periódicos y los minutos de radio y televisión, así como todas las tertulias.

Andrés era el hombre del día y AS le quería tener en su portada. Cuando terminó las entrevistas en los sets de Cuatro y de Canal Plus, después de la clásica guardia, el enviado especial le pidió posar con una vuvuzela, esa especie de trompeta que emite un sonido ensordecedor y que ese día ya era el símbolo del Mundial de Sudáfrica y había creado un debate sobre su uso en los estadios.

“¿Cómo quieres la foto?”, preguntó Iniesta, contestando afirmativamente a la solicitud que no había tenido respuesta antes de entrar a las entrevistas. Posó con la vuvuzela y aquella foto exclusiva con las frases que había contestado a Los Manolos y a los amigos del Plus fueron la portada de AS que abría una serie que cerró el propio Iniesta casi un mes después dos días antes de la final. Pero eso ya lo reviviremos. El de Fuentealbilla fue protagonista desde el principio de la concentración en Potchefstroom.