Julen Lopetegui moldea a su antojo el esquema de La Roja

La mano de un entrenador se ve en su capacidad de modificar la forma de juego de su equipo con una orden. Julen Lopetegui volvió a demostrar su cintura táctica en el amistoso ante Túnez cambiando el dibujo inicial hasta dos veces en su afán por buscar la victoria. Ya lo había hecho en varios partidos de la fase de clasificación, pero el seleccionador demostró el sábado que lo ha ensayado y lo ha trabajado en estas dos semanas que ha podido disponer de sus jugadores.

Presión. Las señas de identidad de la Selección de Lopetegui no varían en función del dibujo que elija el seleccionador. Con cualquier esquema empleado se identifica a este equipo por la presión tras pérdida de balón que realizan todos en bloque, pasando a ser el jugador más adelantado el primer defensa.

La Roja actual es reconocible por esa manera de ir como lobos a recuperar la pelota, cayendo incluso en un desorden estudiado en el objetivo de volver a poseer el control del balón. España juega así al margen de que disponga el 4-3-3 clásico y más habitual dominado por los guardianes del tiqui-taca Busquets, Iniesta y Silva con la irrupción de los Isco, Thiago y Koke, actúe con dos hombres abiertos en la banda como Lucas y Asensio, o jugando un 3-5-2, con esos tres centrales y un primer delantero flanqueado por un segundo punta como Iago Aspas.

Lopetegui se desesperaba y desgañitaba desde la banda en el primer tiempo cuando varios de sus jugadores no realizaban la presión ordenada nada más perder la posesión y no hacían el repliegue ensayado. En el descanso sacó a Thiago y a Isco y metió a Lucas y Koke para darle empaque al centro del campo.

Fue en el minuto 60 cuando puso a Asensio de extremo izquierda para surtir balones de ambas bandas (Lucas desde la derecha) a Diego Costa. Y en el 75 dispuso la defensa de tres, cinco en el medio y dos delanteros. Una exhibición táctica que valió para ganar a Túnez.