La selección croata es el gran orgullo de un país entero

La selección croata ha cambiado el estado de ánimo de todo un país. Lo sucedido en la plaza Ban Jelacic, en Zagreb, es una pequeña muestra de ello. Allí, en la capital croata, 100.000 seguidores celebraron el miércoles el pase a la final. En otro país la cifra tampoco sería tan significativa, pero en Croacia representan el 12% de la población de Zagreb y el 2,3% del total del país.

Esa misma escena se repitió en Dubrovnik, Split, Zadar... “Nuestro mayor logro es haber conseguido que todo el país salga a la calle a celebrarlo. Si ganamos nadie irá el lunes a trabajar”, asegura Dalic, el seleccionador. La hazaña lograda es histórica. Es, después de Uruguay en 1930 y 1950, el país con menor población (4.290.612 habitantes) que alcanza la final de un Mundial.

Su éxito es un milagro en lo social y también en lo deportivo, ya que es la selección finalista con peor ránking FIFA de un Mundial en toda la historia. Son vigésimos en esta clasificación, que entró en vigor en agosto de 1993. Anteriormente, la finalista peor clasificada había sido Francia en 1998 (decimoctava).

El éxito de la selección ha disparado la demanda en dos sectores: en las agencias de viajes y en las tiendas de ropa deportiva. Las primeras se encuentran colapsadas buscando combinaciones para que los aficionados puedan llegar hasta Moscú. “No será barato, pero la gente dice que es una vez en la vida”, cuenta Nikolina Frklic, de la agencia de viajes ATLAS. En las tiendas de deporte se han agotado las camisetas de Croacia. “No quedan más”, aseguran fuentes de Ferivi, tienda oficial online de camisetas de la selección croata.