Maradona pica a España

El debate sobre el estilo no paraba en España. En el cuartel general de la Selección en Sudáfrica sólo se pensaba en Chile. Del Bosque maduraba el equipo que iba alinear contra el equipo de Bielsa. Y en esas, se coló en la fiesta Diego Armando Maradona. Entonces era el seleccionador argentino y llamaba la atención por sus declaraciones más que por sus planteamientos.

Los internacionales españoles, con el cuerpo técnico a la cabeza, se informaban de lo que sucedía en España y en el Mundial y de lo que se decía de ellos por internet y por los canales de televisión desplazados que facilitaban su señal a las habitaciones de la expedición española. Pero, según testimonios de la mayoría, lo que más les gustaba era informarse con AS, que buscó una imprenta en Potchefstroom y hacía una tirada diaria de unos 200 ejemplares. Se editaba en un formato más pequeño, parecido al de ABC, en dimensiones y en que le ponían una grapa. En aquella edición de AS que se devoraban, aquel 24 de junio, vieron las palabras de Maradona en una crónica firmada por Agustín Medina, pseudónimo del periodista argentino Jorge Topo López, que inició su colaboración en aquel Mundial y no podía firmar con su nombre.

Las palabras fueron llevadas a una llamada de una portada en la que mandaba la foto de Xavi con los pulgares hacia arriba y su defensa del tiqui taca. En el interior iba en media columna firmada por Agustín Medina: “Durante una entrevista en la intimidad del búnker, Diego Maradona disparó contra España con AS como testigo de su declaración: “No vi el equipo favorito que me presentaron a mí. Con Xavi, con Iniesta, perdió con Suiza 1 a 0 y no es que tocaran la pelotita… Voy a usar una frase del Negro Enrique: si las porterías estuvieran de costado y no de un lado y del otro, España hubiera ganado 10 a 1, ja ja. La tienen, la tienen, la tienen, ¿pero cuándo van a atacar? Demostramos que cuando dije que no merecimos perder contra España, era verdad, y casi se cagaron de risa en Buenos Aires. Porque ellos tuvieron la pelota. Pero si nosotros los empomamos con Di María, acuérdense, le hubiéramos sacado dos goles de diferencia y olvídate…”.

Maradona era ídolo de muchos. Por edad no le habían visto jugar, pero la canción ‘La Mano de Dios’ del Potro Rodrigo era una de las que sonaban en el autocar y el vestuario de los jugadores desde la Eurocopa 2008, cuando se la cantaban a De la Red. Por esa canción, que seguía sonando en el vestuario en 2010, y por interés personal habían visto en los vídeos de YouTube que el Pelusa era uno de los más grandes de la historia del fútbol. Pero no le reconocían en su función de seleccionador ni en su imagen de entonces. Por ello, la crítica al tiqui taca y al fútbol horizontal de Maradona sirvió de motivación a los españoles de cara al partido ante Chile. Y para el resto del Mundial.