Saint-Denis, talismán para Víctor Valdés

La selección española consiguió el martes una gran victoria en terreno francés, que le allana el camino hacia Brasil 2014. Fue el segundo triunfo de la Roja en tres visitas al Stade de France, el primero en partido oficial; y también el segundo para un hombre que, sin duda, tendrá al coliseo del distrito parisino de Saint-Denis como uno de los lugares de los que más y mejores recuerdos guardará cuando se siente a hablar de fútbol con sus hijos y nietos: Víctor Valdés.

No en vano, el meta catalán ha jugado dos encuentros de la máxima exigencia en dicho recinto, siempre saliendo victorioso y siendo parte decisiva en los triunfos de sus respectivos equipos: la final de la Champions 2006 y el choque del otro día, con tres cuartos del pase directo al Mundial en juego.

Valdés siempre ha dicho que aquella final Barça-Arsenal fue un momento decisivo de su carrera, y no le falta razón. Acusado de irregularidad y, en sus comienzos, de falta de disciplina, frente a los “gunners” amargó la vida a su posteriormente compañero Thierry Henry y a Fredrik Ljunberg con varios mano a mano abortados cuando, a pesar de jugar en superioridad numérica por la expulsión del guardameta Lehmann el Barça perdía por 0-1 y estaba contra las cuerdas. Luego, los goles de Eto´o y Belletti permitieron al equipo blaugrana ganar la que era su segunda Copa de Europa, pero ésta no habría llegado si el de Gavá no hubiese estado ahí.

Casi siete años más tarde, tres después de haber debutado con España, Valdés -cinco veces portero menos goleado de la liga española, y reconocido a nivel mundial desde hace ya mucho tiempo- disfrutó el martes de su primera oportunidad con la Roja en un compromiso de alto nivel. Y, en su estadio talismán, hizo ver a los escépticos que injustamente dudaban de él que, si por algún avatar del destino faltara de nuevo el capitán Casillas -ojo, hasta que falle, para mí Iker merece seguir siendo el titular-, la portería de la selección, una de las mejores del mundo si no la mejor, continuará perfectamente guardada. Que se lo digan, si no, a Ribery, Matuidi o Evra.

paradas: siguealaroja