La Selección española solventó el complicado compromiso ante Finlandia con un juego más práctico que vistoso. Era lo que requería la ocasión. Un par de goles con la firma de Jordi Alba y de Negredo, tres puntos y poner rumbo al Mundial de Brasil. La excelente noche se completó con las noticias que llegaban desde Georgia, donde Francia no pasaba del empate a cero. ¿Qué significa eso? Que España tiene tres puntos de ventaja sobre los galos (14 por 11) y que los de Del Bosque sacan cuatro puntos de los seis en juego en los dos partidos que tiene en casa (Bielorrusia y Georgia) en el mes de octubre nadie le puede quitar el primer puesto y el billete para defender el título conquistado en Sudáfrica. Le costó a España superar la tela de araña que tejió Finlandia. Como en el partido de ida montó un sistema para maniatar el juego de circulación de España, empresa que logró en muchas fases del partido, pero que finalmente sucumbió a la calidad del mejor.

Jordi Alba hizo el primer gol a los veinte minutos, un bálsamo que no tranquilizó el juego intermitente de España. Al contrario, el equipo entró en una fase espesa. Sin ideas y atascado en la circulación de la pelota. Del Bosque se percató y buscó soluciones en el banquillo. metió a Navas y a Negredo, una pareja que se asoció casi al final del partido para fabricar el tanto de la tranquilidad con la rúbrica del delantero.
Por España jugaron:
Casillas; Koke, Albiol, Ramos, Alba; Mario Suárez, Xavi, Iniesta,; Pedro (Cazorla, mn. 80), Cesc (Negredo, 70) y David Villa (Navas, 55).
Goles
0-1, m. 19: Jordi Alba 0-2, m. 85: Negredo.
gracias: laenergiadelaroja