Un joven de 30 años muere de un infarto tras provocar un altercado durante el España-Islas Feroe

EFE

  • Golpeó a una de las vigilantes del estadio gijonés para tratar de acceder al interior sin entrada.
  • España golea a Islas Feroe y está más cerca de la Eurocopa 2020.

Un joven muere tras un altercado en las puertas de El Molinón

Un joven de 30 años y con discapacidad falleció anoche, al parecer, por un infarto que sufrió tras un altercado con los vigilantes de seguridad y agentes de la policía local de Gijón, en una de las puertas de acceso al estadio de El Molinón, durante el partido entre España y las Islas Feroe.

Según el parte policial, el joven pegó un puñetazo a una de las vigilantes del estadio al intentar acceder a su interior sin entrada, lo que llevó al personal de seguridad a pedir el apoyo de la policía local para proceder a su detención.

Según la versión facilitada desde el Ayuntamiento gijonés, el hombre mantuvo una actitud violenta con el personal que trató de reducirlo.

En el momento en el que empezó a sentirse mal fue trasladado al centro de salud más cercano, en este caso el del Parque-Somió, donde, mientras estaba siendo atendido en el centro médico, el joven sufrió un desvanecimiento por una posible parada cardiaca que no pudo superar.

España gana a Islas Feroe y está más cerca de la Eurocopa 2020

R. RIOJA

  • Rodrigo Moreno y Paco Alcácer, con sendos dobletes, marcaron para los de Robert Moreno.

Gol de España

Lo mejor que se puede decir del partido de España ante Islas Feroe es que la Eurocopa está un poquito más cerca. La clasificación está casi hecha tras un partido insulso, aburrido a más no poder, en el que la selección dirigida por Robert Moreno cumplió con el expediente de ganar a un rival muy débil y en el que dos goles cuando el choque agonizaba maquillaron el resultado.

El partido fue de los que hacen que sea muchos los que renieguen de los parones de selecciones, de los que ha llevado a la UEFA a buscar una solución para acabar con encuentros así, en los que no hay absolutamente ninguna emoción aunque el resultado sea ajustado por momentos. En El Molinón, lo más destacado fue el homenaje a una leyenda como Quini, pues lo visto sobre el terreno de juego fue soporífero, un espectáculo infame de los que alejan a los aficionados del fútbol de selecciones.  

Poco se puede reprochar a la selección de Islas Feroe, un archipiélago cuya población ronda los 50.000 habitantes. Y claro, ante España no podían hacer otra cosa que no fuera plantar el autobús, colocar a once hombres no ya en su campo, sino al borde  de su área. Solo una vez pasaron de medio campo, con un disparo lejano que atajó De Gea.

Robert Moreno hizo nueve cambios, consciente de que el duelo apenas tenía interés y de que, pasara lo que pasara, el choque se iba a acabar ganando.

Solo Sergio Ramos, que cumplía así récord, y Rodrigo Moreno repitieron en un once en el que el objetivo era probar cosas. Eso sí, no fue un test demasiado válido, y el equipo español se perdió en demasiadas ocasiones en toques intrascendentes y sin profundidad.

El gol llegó en el minuto 13, y lo hizo además de una manera ciertamente extraña. El balón quedó dividido en la frontal, Thiago lo rebañó desde el suelo y la fortuna hizo que Oyarzábal se quedara solo ante el portero visitante con Rodrigo solo a su derecha. El extremo de la Real le regaló el gol al delantero del Valencia, que empujó el balón al fondo de la red. Eso sí, con cierta polémica, pues parecía estar ligeramente adelantado y en posición de fuera de juego.  

Un par de ocasiones más, ambas de Thiago, fue el escaso bagaje de una España demasiado confiada y con poca inspiración.

El segundo tiempo prometía más goles, más aún cuando al poco de empezar, Rodrigo Moreno volvía a marcar en una jugada individual en la que tuvo algo de fortuna al tocar su chut en un zaguero visitante. Pero no fue más que un espejismo, y el juego fue calcado al de los primeros 45 minutos, con poca verticalidad y nula ambición.

Tuvo España un par de buenas ocasiones en un chut de Suso que se perdió pegado al palo y una jugada individual en la que el pase de la muerte de Gayá fue interceptado cuando la grada ya cantaba el gol. Pero también tuvo la suya Islas Feroe en uno de los clásicos excesos de confianza de Ramos, que regaló el balón a Bjartalid. En el mano a mano, sin embargo, De Gea le ganó la partida al delantero.

En el minuto 90 llegó el tercero, un tanto del oportunista Paco Alcácer a pase de Thiago,y en el descuento, de nuevo marcó el delantero del Dortmund, pero ni esos dos goles hacen que lo mejor sea que este partido se olvide lo antes posible.

Sergio Ramos iguala a Casillas

Sergio Ramos vistió este domingo la camiseta española por 167ª vez, igualando así a Iker Casillas como jugador que más veces ha sido internacional con la Roja. El defensa camero, que debutó el 26 de marzo de 2005 ante China en Salamanca, ha marcado 21 goles con la elástica nacional.  Dejó el campo en el minuto 83, recibiendo una ovación de El Molinón.


La España de Robert Moreno ilusiona ante Rumanía y aprende a sufrir

RAÚL RIOJA

  • Sergio Ramos y Paco Alcácer dieron la victoria a la selección de Robert Moreno (1-2).
  • El capitán vio tarjeta amarilla por hacer el gesto de las gafas en su celebración del gol.
  • Los ultras de Rumanía revientan el minuto de silencio por la hija de Luis Enrique.

Sergio Ramos

El debut oficial de Robert Moreno fue de lo más positivo. España mostró un gran fútbol durante algo más de una hora de juego y se llevó una justa victoria ante una Rumanía que apretó en el tramo final cuando Llorente fue expulsado y que estuvo cerca de encontrar el empate. Kepa lo evitó y acercó así un poco más a la Roja a la Eurocopa de 2020.

No había pasado ni un minuto del choque cuando la Roja ya gozaba de su primera ocasión de gol, clarísima además. Un balón al espacio lo recogió Paco Alcácer, pero en el mano a mano el arquero rumano le ganó el duelo al delantero español, algo escorado y sin tiempo suficiente para sacar un buen disparo. No fue más que un aviso de lo que iba a venir, un chaparrón de buen juego y claras ocasiones para marcar.

La tuvo de nuevo Alcácer, que se sacó un durísimo chut cruzado ante el que se lució Tatarusanu con una estirada espectacular para rozar el balón con la yema de los dedos, y de nuevo el meta local hizo un paradón ante un remate de Ramos en un córner.

Una gran jugada de Jesús Navas por la derecha la remató el otro lateral, Jordi Alba, y volvió a aparecer Tatarusanu, y lo más increíble de todo era que el marcador no se había movido.

Tuvo que ser desde los once metros el primer gol, ante la gigantesca figura del arquero rumano. En una jugada embarullada y larga dentro del área local, Ceballos recibió un pisotón de Deac y el colegiado señaló la pena máxima. Sergio Ramos, como siempre seguro en los penaltis, no perdonó y adelantó a España.

En todo ese tiempo, solo un par de sustos en modo de contragolpes con centros peligrosos, los de Robert Moreno no solo estaban atacando bien, sino que además apenas pasaban apuros atrás.

A punto estuvo Rodrigo de dejar el choque medio resuelto tras una jugada entre Navas y Fabián, pero Tatarusanu lo evitó con un paradón, y de nuevo el guardameta hizo una impresionante palomita a disparo de Alcácer a bocajarro. El portero rumano era el indiscutible héroe del choque.

Tras el descanso, un maravilloso pase de Ceballos rompió la defensa rumana y Alba no tuvo más que ceder a Alcácer para que marcara a placer el segundo, que parecía finiquitar el encuentro. Sin embargo, una jugada aislada metió al equipo local en el partido cuando ya nadie lo esperaba. Una jugada por la derecha le llegó a Puscas, que de cabeza puso el balón en el área y allí el exdeportivista Andone entró como un avión para marcar.

El gol dio ánimos a Rumanía, y pese a que el dominio seguía siendo español, cada acercamiento hacía local hacía rugir a la afición. Casi sentencia Fabián, pero su disparo se perdió pegado al palo, y a 10 minutos del final el choque se animó aún más con la expulsión de Diego Llorente, que derribó a Puscas al borde del área cuando se iba a quedar solo ante Kepa.

El conjunto rumano apretó en el tramo final, y casi encontró el empate en el descuento, pero Kepa lo evitó con una milagrosa intervención para que España lograra los tres puntos.


Sergio Ramos vio tarjeta amarilla por hacer el gesto de las gafas en su celebración del gol

SPORTYOU

  • El capitán marcó de penalti su 21º gol con España y se lo dedicó a su sobrino, pero el colegiado le amonestó por ello.
  • Así contamos en directo el Rumanía-España.
  • Los ultras de Rumanía reventaron el minuto de silencio por la hija de Luis Enrique.

Sergio Ramos

Sergio Ramos adelantó a la selección española ante Rumanía, de penalti, después de que el colegiado pitase falta en el área sobre Dani Ceballos por un pisotón de Deac. El capitán marcó su 21º gol con España en una de sus especialidades, desde el punto de los 11 metros, y lo celebró de manera muy especial.

Ramos fue corriendo hacia la cámara y se colocó las manos en los ojos haciendo el gesto de las gafas. Según relató Miguel Ángel Díaz en ‘Tiempo de Juego’ de COPE, el motivo de esta extraña manera celebrar fue una dedicatoria que le había hecho el defensa a su sobrino, que se tiene que poner gafas.

El gesto no pasó de ahí, ni tenía una doble intención, pero el colegiado Deniz Aytekin no se lo tomó nada bien. Hasta el punto de que Ramos, cuando regresó a su campo, fue requerido por el árbitro alemán para sacarle tarjeta amarilla. Tanto el defensa como sus compañeros alucinaban, porque no se esperaban ni entendían el motivo de esta amonestación.

Este castigo, dado que fue a la media hora de partido, marcó el resto del encuentro para el central, ya que se vio forzado a pensarse muy mucho la manera en la que podía entrar a los atacantes rumanos a partir de ese momento. Especialmente los últimos minutos, cuando se quedó como único central tras la expulsión de Diego Llorente.

Los ultras de Rumanía revientan el minuto de silencio por la hija de Luis Enrique

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  • Apenas duró medio minuto y los aficionados más exaltados no lo respetaron.
  • También se retrasó unos instantes el arranque del partido por bengalas y humo.
  • La España de Robert Moreno ilusiona ante Rumanía y aprende a sufrir.

Minuto de silencio

El partido entre Rumanía y España clasificatorio para la Euro 2020 sirvió para homenajear a Luis Enrique y a su fallecida hija Xana. El primer instante emotivo, no obstante, lo reventaron los ultras del país anfitrión.

Colocados en el fondo en el que atacaron los de Robert Moreno en la primera parte, los aficionados más exaltados de la selección rumana no dejaron de gritar, cantar e incluso pitar el minuto de silencio, que ni siquiera fue tal porque ante esta situación el árbitro Deniz Aytekin lo tuvo que acortar hasta que se convirtió en apenas 30 segundos.

Tanto los jugadores españoles y rumanos, como la afición española y el banquillo intentaron guardar las formas en recuerdo a su exseleccionador y a su hija.

Los problemas no acabaron ahí. Tan exacerbados estaban los rumanos que, bengalas en mano, formaron una humareda tal que el colegiado tuvo que esperar unos instantes hasta que se disipara para pitar el inicio del partido. Desde la megafonía del Arena Nacional de Bucarest pidieron inmediatamente calma a su público, lo que hizo que las bengalas desaparecieran pero no la presión sobre los jugadores españoles cada vez que tocaban un balón.

Rumanía ya fue advertido por el Comité de Disciplina de la UEFA en 2016 cuando, en un partido contra Dinamarca clasificatorio para el Mundial, hubo lanzamiento de bengalas al campo.