A Bola: Portugal no tiene intención de presentar una candidatura con España

Según el diario A Bola, la candidatura conjunta entre España y Portugal para organizar la Eurocopa de 2028 o el Mundial 2030 “carece de fundamento”. El diario portugués se refiere así a la posibilidad de la que se habló ayer, en el encuentro oficial que tuvo lugar en Moncloa entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el presidente de la FEF, Luis Rubiales, y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

Según el diario portugués, sus indagaciones al respecto habrían dado como resultado que la organización de una gran cita como una Eurocopa o un Mundial, aunque sea dentro de diez o doce años respectivamente, “no está en los planes de futuro del país” vecino y no tiene base que la sustente.

En cualquier caso hay que recordar que la opción portuguesa es una de las dos que baraja España para presentar una candidatura, ya que también se plantea optar a la organización de uno de esos eventos junto a Marruecos, que ya tenía sobre la mesa optar a la organización del Mundial 2030 junto a Argelia y Túnez.

La Roja se pasa del azulgrana al blanco: de jugadores del Barça a del Real Madrid

R. RIOJA

  • Seis jugadores del Real Madrid en la alineación de España ante Croacia.

Gol de Asensio con España

Ocho jugadores del FC Barcelona disputaron la final de 2010 en la que España se llevó su primer Mundial tras ganar a Holanda. Apenas unos meses después, en noviembre, en el inolvidable 5-0 ante el eterno rival, los culés sacaron al campo ocho futbolistas nacionales, mientras que el Real Madrid apenas puso a tres.

No fue algo casual. El modelo azulgrana se basaba en la apuesta por la cantera, con jugadores ya consolidados como Xavi, Iniesta o Messi (argentino, pero canterano), promesas como Busquets o Pedro que tiraron la puerta abajo, y recuperar futbolistas que habían salido de la Masía como Piqué o, posteriormente, Jordi Alba y Cesc Fábregas.

En el Real Madrid había prisas por revertir el dominio azulgrana, y con la llegada de Florentino Pérez en 2009 llegaron las megaestrellas. Cristiano Ronaldo, Kaká y Benzema fueron la base del proyecto, y después llegaron otros de perfil más bajo, pero normalmente jugadores extranjeros: Di María, Özil, Khedira, Carvalho…

Entre medias, algún jugador nacional como Xabi Alonso, Raúl Albiol o los canteranos Arbeloa y Callejón. Pero siempre como complemento, no como base del proyecto.

En 2012, la presencia azulgrana en la Roja siguió siendo masiva. Siete jugadores disputaron la final de la Eurocopa ante Italia (Piqué, Jordi Alba, Busquets, Xavi, Iniesta, Cesc y Pedro), y eso que Puyol y Villa se la perdieron por lesión. Madridistas fueron cuatro: Iker Casillas, Álvaro Arbeloa, Sergio Ramos y Xabi Alonso.

Por entonces, el estilo de fútbol en España era el del Barça, indiscutiblemente. Los Xavi, Iniesta y Cesc marcaban el ritmo, y la sensación era que los jugadores blancos ‘acompañaban’, no que eran los que mandaban, aun siendo decisivos como el caso de Iker, por poner el más determinante.

El inexorable paso del tiempo hizo que, poco a poco, la generación dorada de la Masía se fuera apagando. Puyol se retiró, Valdés y Cesc se fueron, y el relevo desde la cantera no llegó. Los Bojan, Tello, Jeffren, Dos Santos y compañía no triunfaron, y el equipo se fue llenando progresivamente de estrellas extranjeras.

La llegada de Neymar condenó a Pedro, que se marchó al Chelsea ante la ausencia de minutos, y el sustituto de Xavi fue Rakitic. El discurso ‘cantera vs cartera’ empezó a desinflarse, y Sergi Roberto ha sido el único jugador de La Masía que se ha consolidado en el primer equipo.

En 2016, solo cinco jugadores del Barça estuvieron en la Eurocopa (Piqué, Bartra, Jordi Alba, Busquets, Iniesta), confirmando el peso que estaba perdiendo el jugador nacional en el equipo, pero menos presencia aún había de jugadores del Real Madrid: apenas dos (Sergio Ramos y Lucas Vázquez).

El plan del Real Madrid

Pero el plan del equipo blanco de apostar por el jugador nacional ya estaba en marcha. Isco cada vez tenía más importancia en el equipo, se había recuperado a los canteranos Dani Carvajal y Lucas Vázquez, y los fichajes empezaron a orientarse hacia el jugador joven nacional. Llegó Marco Asensio con pinta de crack del futuro, volvieron Álvaro Morata (que quiso salir después) y Marcos Llorente, Nacho se consolidó desde la cantera, se trajo a los prometedores Ceballos y Odriozola… y se acabó lo de fichar ‘megacracks’: desde 2013, con Bale, no ha apostado el Real Madrid por uno.

En la lista de Lopetegui para el Mundial ya se vio el cambio de tendencia. Por primera vez en muchísimos años (desde el Mundial de 2006), había más jugadores del Real Madrid que del Barça en un gran torneo internacional: seis (Carvajal, Ramos, Nacho, Isco, Asensio, Lucas) contra cuatro (Piqué, Jordi Alba, Busquets, Iniesta).

Y tras el fracaso mundialista, con Hierro apostando más o menos por el mismo número de jugadores de ambos equipos, ha llegado la revolución. Luis Enrique ya avisó en su momento que habría sorpresas, y estas llegaron con el número de jugadores culés: solo dos.

En realidad, la lista del nuevo seleccionador no hace más que reflejar una realidad, ya no hay jugadores españoles que estén destacando en el Barça. Con la retirada del equipo nacional de Iniesta y Piqué, solo Busquets, Sergi Roberto y Jordi Alba optaban a ir. El último tiene cuentas pendientes con Lucho, y el resto de españoles (Munir, Rafinha, Denis, Sergi Samper, Aleñá) apenas cuentan con minutos, la llamada para la Roja está demasiado lejos. Así, la mayoríía de ‘onces’ de Valverde cuenta, en el mejor de los casos, con cuatro españoles.

Mientras, los jugadores del Real Madrid no solo son ahora muchos más -6 en esta convocatoria- sino que su importancia es mayor. Ramos es el capitán y líder, Carvajal e Isco parecen indiscutibles, Asensio es la estrella emergente, Nacho se ha afianzado como recambio de Piqué y Ceballos es uno de los favoritos de Luis Enrique, según sus propias palabras.

Lo sucedido ante Croacia, con seis madridistas en el equipo inicial, no fue un accidente, sino más bien algo que parece que se va a repetir con frecuencia. La tendencia ha cambiado, y ahora la Roja se nutre del blanco y no del azulgrana. Ahora falta comprobar si los resultados van a ser tan buenos como en la era gloriosa de la selección española.

Ceferin quiere una candidatura única europea en 2030

El presidente de la UEFA, el esloveno Aleksander Ceferin, defendió que Europa presente una única candidatura a organizar el Mundial de 2030 y consideró como “una buena idea” la intención del Reino Unido de hacerlo.

“Ya he dicho que después de todos estos años es momento para que esa parte de Europa organice una Copa del Mundo. Pero solo una candidatura, no quiero que Europa se divida por una candidatura. Con más de una se dividiría porque la votación es pública y no quiero que tengan que decidir entre una u otra”, dijo.

Ceferin calificó como “muy buena la infraestructura en Reino Unido” para ello y opinó que “con una candidatura conjunta tienes más posibilidades de ganar, aunque desde otro punto de vista tienes menos votos”.

“Todavía hay tiempo, probablemente se decidirá en 2022 en Catar. Hay tiempo, no tengo dudas sobre la calidad de la candidatura de la FA. Es pronto para hablar sobre las plazas que se asignarían directamente a los organizadores”, comentó.

Preguntado por otros posibles aspirantes, Ceferin dijo que solo tiene noticia sobre la posibilidad de que Argentina, Uruguay y Paraguay concurran también con un proyecto conjunto.

En un encuentro con medios en Mónaco el presidente dijo no tener noticias respecto al proyecto de la FIFA de poner en marcha una liga global de naciones desde el último Congreso de ésta en Moscú y explicó que la UEFA y la Asociación Europea de Clubes (ECA) han empezado a hablar sobre posibles cambios en las competiciones para después de 2024.

“Hemos empezado a hablar, pero necesitamos ligas nacionales y competiciones europeas. Estamos lejos de pensar que el fútbol se pueda desarrollar solo a través de competiciones europeas sin ligas nacionales”, afirmó.

Ceferin descartó la posibilidad de que en breve se ponga en marcha una tercera competición continental de clubes y dijo que únicamente hay conversaciones. “Solo eso, conversaciones. Es mejor tener 64 en la Liga Europa o 32 y 32”.

El reparto económico entre los clubes también fue abordado por el presidente, que abogó por “encontrar el equilibrio” pese a las diferencias entre grandes y pequeños.

“Los grandes quieren jugar contra los grandes. Los pequeños sueñan con clasificarse. A los grandes les he dicho que una competición solo entre ellos sería aburrida. Entienden que para el desarrollo del fútbol tienen que compartir algo de dinero. Ahora el dinero solidario es bastante más”, opinó.

Ceferin se refirió también a la complejidad que supondrá la organización de la Eurocopa 2020 por jugarse en una docena de países, ya que “afectará a distintas jurisdicciones y a países que están en la Unión Europea y otros que no”.

“Es un reto. Para mí es un poco problemático y dudo que lo volvamos a hacer, pero será bueno tener una especie de competición paneuropea para demostrar que Europa está unida y no importa si estás en la Unión Europea o no”, agregó tras considerar que el Brexit no tendrá importantes consecuencias en la competición.

Un balón del Mundial que Putin regaló a Trump desconcierta al Servicio Secreto de EE.UU.

El pasado 16 de julio, Donald Trump, presidente de los Estados Unidos y Vladimir Putin, presidente de la Federación Rusa mantuvieron su primera cumbre bilateral en Helsinki, Finlandia para tratar,sobre todo, de política internacional en la que varios conflictos abiertos mantienen a día de hoy las tensiones entre Washington y Moscú.

Entre ellas, está el ciberespionaje, un tema a la orden del día desde que desde varios sectores de EE. UU. se acusase a Rusia de injerencia a través de ataques cibernéticos en el proceso electoral de 2016 que acabó con la victoria de Donald Trump (republicano) sobre la candidata demócrata Hillary Clinton. La investigación de esta injerencia es la que ha retrasado la nueva reunión hasta principios de 2019. 

En esta línea, tanto la CNN como Bloomberg especulan con el riesgo de seguridad que puede suponer el Telstar que Vladimir Putin le regaló a Donald Trump en la rueda de prensa posterior a la cumbre de Helsinki.

Ambas cadena norteamericanas avisan del riesgo que puede suponer el chip NFC que incluye el balón fabricado por Adidas. Este chip, el mismo que se utiliza para pagar con los smartphones, funciona por proximidad y va incluido en el balón para facilitar al que lo compre “información exclusiva sobre el balón, contenido de fútbol de Adidas, competiciones, etc” tal y como explica la marca alemana en su web. Avisan del riesgo de que el chip haya sido suplantado por otro que pueda suponer un riesgo de seguridad o que este mismo haya sido hackeado desde Rusia.

Mientras la Casa Blanca no se ha pronunciado sobre este regalo, el Servicio Secreto norteamericano avisó de que “todos los regalos pasan una revisión exhaustiva” para tratar de minimizar la alarma generada sobre el Telstar.

Además, en CNN, citan a Scott Schober, experto en seguridad cibernética, que prácticamente descarta la posibilidad de espionaje. “Este es el tipo de tecnología utilizada para el pago móvil con teléfonos inteligentes, y se trata de acercar los dos dispositivos, en este caso generalmente dentro de un par de centímetros. Si alguien tenía alguna mala intención, probablemente eligieron la tecnología incorrecta” dijo. En esta misma línea se mueve Adidas en su web asegurando que “no es posible eliminar el contenido” que incluyen en el NFC aunque no ha querido pronunciarse sobre si el chip podría ser hackeado.

Aún así, varias voces en EE.UU. siguen sospechando sobre el regalo como el senador republicano por Carolina del Sur, Lindsey Graham que, a través de su Twitter advirtió sobre el posible riesgo de seguridad que podría suponer el balón oficial de este Mundial de Rusia.

Tampoco tranquilizó demasiado Dan Coats, director de Inteligencia Nacional asegurando que Moscú se esfuerza de forma “continua” y “omnipresente” para “socavar la democracia norteamericana”.

Sea como sea, el riesgo sería la posible transmisión de información desde el teléfono conectado al balón aunque el chip NFC contiene poca capacidad de almacenamiento. De momento, en EE. UU. ya se ha usado para un ‘hackeo’ cotidiano como colarse en el metro de San Francisco o Nueva Jersey trucando las tarjetas sin contacto gracias a un simple smartphone.

La España de Luis Enrique rompe con el pasado

DAVID DE LA PEÑA

  • España se exhibe frente a la subcampeona del mundo: le mete un 6-0 a Croacia.
  • Luis Enrique debuta como seleccionador con victoria y buena imagen ante Inglaterra.

Luis Enrique, en una rueda de prensa con la Selección española.

Más allá del debate que generó en su momento, con razones de peso en uno y otro bando, sí fue unánime la opinión de que la decisión que tomó Rubiales de prescindir de Julen Lopetegui a sólo dos días del comienzo del Mundial fue nefasta en lo deportivo para la Selección española. Fernando Hierro se encontró con un proyecto al que dar forma sin tiempo para desarrollarlo, algo que acabó derivando en una dolorosa eliminación en los octavos de final de la competición.

Un ‘shock’ que pesó psicológica y futbolísticamente

Varios internacionales españoles dejaron claro tras el Mundial que la salida de Lopetegui afectó al vestuario. Ese impacto psicológico es difícil de medir, pero es indiscutible que España estuvo lejos del nivel mostrado en la fase de clasificación. Hierro, más allá de ser valiente al asumir la responsabilidad en un momento muy delicado, pecó de poco intervencionismo, y no sólo por dar poco espacio a jugadores como Rodrigo Moreno o Saúl Ñíguez, sino también desde la pizarra.

España fue un futbolín en Rusia: jugadores ocupando mal los espacios e incapaces de hacer progresar al equipo en bloque, lo que acabó provocando dos problemas evidentes. El más grave se vio frente a la anfitriona, con un sinfín de pases inocuos ante el orden planteado por Cherchesov, pero también una falta de fluidez que hizo perder la pelota con el equipo muy separado, lo que obligó a Ramos, Piqué y Busquets a defender espacios muy abiertos y siempre en desventaja, siendo muy fácil para el rival encontrar situaciones francas de disparo.

Todo ello en lo relacionado con la propuesta inicial de Fernando Hierro, en la que además había jugadores similares en su forma de recibir la pelota como Silva, Iniesta e Isco, que no dividieron sus responsabilidades, provocándose cierto caos. Lo que también echó en falta España fue determinación para cambiar el plan desde el banquillo, algo que Lopetegui había enseñado durante la fase de clasificación, llegando incluso a plantear defensa de tres y sistemas de juego muy flexibles e imaginativos según las características del rival.

Luis Enrique, sin medias tintas

Luis Enrique le ha dado protagonismo a jugadores de un perfil diferente. No podrá saberse si el ahora entrenador del Real Madrid hubiera dado más tiempo a hombres como Saúl o Rodrigo durante el Mundial, pero sí que el técnico asturiano tiene claro que son la llave para hacer virar ese tedioso plan de juego visto frente a Rusia en algo mucho más dinámico. Al final, Silva, Iniesta o el propio Isco son centrocampistas enfocados a producir jugadas, y los Saúl, Rodrigo o Marco Asensio muestran más determinación a la hora de finalizarlas.

El nuevo seleccionador, en lo poco que ha mostrado, parece estar buscando un perfil izquierdo más destinado a conservar la pelota -Sergio Ramos, Ceballos, Isco, e incluso un lateral con gran técnica como Gayá- y un derecho que busque más movimientos verticales y profundidad, con Saúl, Carvajal y Asensio, coronado con un delantero centro capaz de ofrecer movimientos de apoyo si España tiene una posesión larga de balón, pero también muy agresivo en sus desmarques hacia la portería rival; “Rodrigo puede hacer de todo como nueve”, aseguró Luis Enrique tras el ‘set’ a Croacia.

Una España más versátil… con una incógnita

Como es lógico, todo es felicidad en la actual Selección española. Luis Enrique ha apostado por piernas más frescas y además, por un perfil de futbolista que encuentra el gol sin necesidad de que el equipo amase demasiado tiempo el cuero, lo que evidentemente eleva la capacidad competitiva del combinado nacional. Algunos problemas vistos en Rusia se han subsanado, y no sólo eso, además se ha conseguido dando un necesario relevo generacional.

La cuestión ahora será cómo responderá España frente a conjuntos que dominen bien partidos donde haya más transiciones, algo que será inevitable si Luis Enrique omite los pases de seguridad que obviamente ofrecía la vieja guardia de la Selección. En un fútbol en el que jugadores como Kylian Mbappé, Eden Hazard o Neymar son ahora mismo piezas dominantes y absolutamente devastadoras a campo abierto, esa falta de control con una posesión defensiva y estable será una circunstancia que medirá de verdad la calidad del proyecto del técnico asturiano, un problema por otro lado inevitable en la era ‘post Xavis’.