Hazard y Lukaku brillan en la manita de Bélgica a Estonia

Hazard está opositando para Bale. Criticado en el Madrid, se desmelena con su selección, un hábito que desespera al Bernabéu, más incluso que sus continuas lesiones. El ‘7’ blanco fue titular y determinante para Bélgica en un encuentro que el equipo dirigido por Roberto Martínez tuvo que remontar ante Estonia y en el que también brilló Lukaku, que definitivamente es uno de los cinco mejores delanteros centros del mundo.

Sólo habían pasado dos minutos cuando Kait solo se lo guisó y él mismo se lo comió. Robó el balón en el medio del campo, condujo la pelota hasta la frontal del área y, de un derechazo, puso el balón al palo largo de la portería de Courtois, que poco pudo hacer. Ese gol llegó demasiado pronto para Estonia, a la que el partido se le hizo largo.

El gol tempranero obligó a Hazard a ponerse la chaqueta de crack, esa que parece haber guardado con llave en la taquilla del Bernabéu. Se le vio rápido de ideas, centrado, vertical, asociativo, en definitiva, desconocido. Suya fue la asitencia a Vanaken en el gol del empate, al que en la segunda jugada de un córner sirvió un balón medido a la cabeza. Previamente, ya había roto las líneas defensivas de Estonia en un par de ocasiones.

Antes de la media hora de juego, Lukaku ya había remontado el partido. El delantero del Chelsea cazó un balón muerto en el área y a la media vuelta chutó de primeras ajustando el balón al lado izquierdo de la portería. Está en un estado de forma en el que no se le puede dar ni medio metro si se le quiere parar. Bueno, ni 30 milímetros. Al comienzo de la segunda parte, recibió de espaldas en el área con Tamm soplándole la nuca y se las apañó para girarse y chutar sin el que central estonio ni el portero pudieran evitar su segundo gol.

Carrasco se unió a la fiesta con su participación en el cuarto y quinto gol belga. En el primero de ellos burreó junto a Saelemaekers y Witsel a toda la defensa estonia hasta que el del Dortmund terminó empujando el balón sobre la línea de gol. Luego asistió a Foket con un centro a la espalda de la defensa. Sorga, en los minutos finales, maquilló el marcador haciendo el definitivo 2-5.